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La Judía Garrafal Enana (Phaseolus vulgaris var. garrafal nana) es una variedad de porte bajo y vigoroso, muy cultivada por su excelente sabor, su resistencia y su producción temprana. Pertenece a la familia Fabaceae y se caracteriza por producir vainas carnosas, planas y de gran longitud, de color verde intenso, sin hilos y de textura tierna. Es ideal para huertos pequeños o cultivos en macetas, ya que no necesita tutorado. Su crecimiento rápido y su alta productividad la convierten en una de las variedades más populares en la huerta tradicional mediterránea. Además de su valor gastronómico, contribuye a mejorar la fertilidad del suelo gracias a su capacidad para fijar nitrógeno. Ficha técnicaFamilia: Fabaceae Nombre científico: Phaseolus vulgaris var. garrafal nana Nombre común: Judía Garrafal Enana, Habichuela enana garrafal Etimología: “Phaseolus” proviene del griego phaselos (judía), y “garrafal” alude al tamaño grande de sus vainas; “nana” indica su porte bajo. Especie: Planta herbácea anual leguminosa Origen: América Central y del Sur; seleccionada y adaptada en Europa Floración: Primavera y verano Tipo de suelo: Fértil, suelto y bien drenado Clima: Templado y cálido; no tolera heladas Riego: Regular, sin encharcar pH del suelo: 6.0 – 7.5 Resistencia: Alta al calor; sensible al exceso de humedad Follaje: Verde intenso, abundante, de crecimiento compacto Exposición solar: Pleno sol Altura: 30 – 50 cm Temperatura óptima de germinación: 18 – 25 °C Descripción técnicaPlanta anual de porte bajo y ramificado, de rápido crecimiento. Presenta tallos erguidos y hojas compuestas por tres folíolos grandes, ovalados y de color verde intenso. Sus flores son blancas o ligeramente cremosas y dan lugar a vainas alargadas, planas y carnosas, que pueden alcanzar entre 15 y 20 cm. Las vainas son de textura tierna y sin hilos, de color verde vivo, con granos blancos o beige. Tiene un ciclo precoz, adaptado a siembras de primavera y verano, y produce de forma concentrada. Su cultivo sencillo y rendimiento elevado la hacen ideal tanto para huertos domésticos como para producción profesional. Cómo se germinaPreparación del sustrato: Suelto, profundo y rico en materia orgánica; evitar encharcamientos. Siembra: Directa, a 3–5 cm de profundidad y 30–40 cm entre líneas; no requiere trasplante. Ubicación: Pleno sol. Riego: Moderado al inicio; aumentar durante floración y fructificación. Germinación: Entre 6 y 10 días. Trasplante: No recomendable; raíces sensibles a la manipulación. Cuidados y mantenimientoRiego: Regular, sin excesos; mantener humedad constante durante el desarrollo del fruto. Poda: No necesaria; solo eliminar hojas secas o dañadas. Fertilización: Aporte de compost o humus al inicio y mitad del ciclo. Plagas/enfermedades: Pulgones, trips y antracnosis; controlar con extractos vegetales o biofungicidas. Ubicación ideal: Huertos familiares, terrazas o bordes de cultivo; excelente para rotaciones con hortalizas de hoja o raíz. Propiedades y usosAlimentario: Vainas tiernas y carnosas, excelentes para cocción, vapor o conservas. Nutricional: Ricas en fibra, proteínas vegetales, hierro, potasio y vitamina C. Medicinal: Favorece la digestión y ayuda a regular la glucosa sanguínea. Ornamental: De follaje compacto y flor blanca, embellece los huertos de verano. Datos curiosos o interesantesLa Judía Garrafal Enana es una de las variedades más antiguas del grupo de las “garrafales”, cultivada en la península desde el siglo XIX. Su nombre hace referencia al tamaño de sus vainas, grandes y planas, pero también a su abundancia. Es especialmente apreciada en la cocina tradicional por su textura fina y su sabor suave, sin fibras. En cultivo ecológico, se valora por su capacidad para mejorar la estructura del suelo y aportar nitrógeno. Por su precocidad, permite varias cosechas a lo largo de la temporada cálida. |
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